3 Poemas de Catalina Cabral Spuri
señor, soy una mugrienta
y cada mañana despierto implorando que bajes
y me laves bien las patas
soy una mugrienta
señor
tengo pegote de fiesta hasta en el alma
tengo los pies ampollados
la cara brillante
la axila sobada
y ya quemé cuántas veces
mis pestañas
y son un bollo mis ropas
y me da alergia mi cama
y casi siempre en la noche
cuando la sed me despierta
halitosa, empastada
juro que busco yo el ímpetu
pero no hay caso, no alcanza
soy vaga
por no pararme a buscarlo
surto la falta de líquido
con buchecitos de baba
y me relamo en la especia
de mis esputos mucosos
sabor a birra y chatarra
soy lujuriosa y postrada
soy angurrienta
señor
y tengo miedo de la carie sigilosa
que ahora mismo si quisiera
podría comerse mis muelas
y condenarme a la guardia
y tengo
un cajón secreto lleno de chocolates
y tengo
3 reales en monedas
perdidos en el cajón de los chocolates
y tengo
-9,3 reales en la cuenta
gastados en los chocolates del cajón
de las monedas
y hace tres días que no encuentro la palabra
y hace tres días que ni busco la palabra
pero igual
24 48 72 horas empastándome contra la almohada
cenando como gorrioncita el chocolate de a mordiscos
mientras la fruta se pudre y la carie se implanta
pegoteando las hojas, los dedos, las sábanas
y rogándole a mi amiga
¡no entres!
estoy a punto de encontrarme
con la palabra
pero no es cierto
señor
quisiera ser la que escribe
en el bondi por la calle en la playa en los bares
escribir entre neones escribir sobre una espalda
pero señor
soy la mugrienta la lujuriosa
la angurrienta
soy la vaga y la postrada.
Tengo tripa en la panza y por eso
amanezco enredada
retorcida sobre el catre
pataleando como loca e implorando
¡que rebalse!
tengo tripa
y es como guardar adentro
una vida que me escapa
una vida estrepitosa
que está hinchada y es tan larga
que de noche
se me sale por la boca y me arrebata
se hace carne de mi carne
Tengo tripa
tengo
la tripa que me has dado
la tripa pustulosa
la tensada hasta el paroxismo
la vitrificada y astillada
la aleccionadora insoportable
que castiga mis excesos estrujándome
y disfruta
mis ojos llorosos, mi pecho caliente
mi baba colgando
mi corazón por las patas que me laten
¡Uncida en matrimonio con mi tripa!
mi tripa jugosita
que me hace gozar como nadie
enredada en ella hasta ser
sólo la tripa
rosadita y levitante
sobre el catre:
es tanto mejor y más liviano,
señor.
entró por la ventana era
como un lorito desplumado
una cosita
que me dió tanta gracia
que no paraba de reirme hasta el sollozo
así con la matriz desfigurada y con el pecho
acalambrado que pensé que vomitaba
al mismo tiempo que sentía una ternura
¡tan inmensa!
¡tan insoportable!
totalmente poseída por todos los sentimientos
que en la tierra y en el cielo
y hasta en los mares
las lagunas
los culitos de cerveza
encharcados en el fondo de las latas
pero no dispersos en las tierras cielos mares
lagunas y cervezas
sino adentro mío
y por ese bicho
Entonces yo le dije ¡Hola lorito!
pero él contestó que nada que ver
que él
era el mensajero del Santísimo y que al mismo tiempo
era él mismo
el Santísimo plumificado
¿No ves, mujer, mi inigualable belleza?
me dijo
y yo todavía obnubilada
¿No sientes, acaso,
como ensombrecidas bajo mi radiante halo
las cosas de tu cuarto y vos misma
que por ejemplo allí
-que allí era el espejito amurado al costado
de mi cama-
te ves reflejada
se vuelven parcas, desabridas, desahuciadas
y en vez de despertar admiración o incluso
lástima
pasan a anularse de toda atención y se pierden
como si donde ellas
o, al caso, vos
y tu reflejo
hubiera en cambio nada?
y yo queriendo argumentar
que aunque certero
era injusto reprocharme
no haber tenido ojos para ver
aquello que vaciado de potencia hasta perderse
con la nada
TchTchTch
¿Y acaso no has notado, también,
como bajo tus carnes
el alma se te ha inflamado y pareciera
que escaparse fuera
desde que he llegado?
y era así totalmente
mi pecho abierto en dos con violencia
y el cuerpo entero un trapito
desplomándose sobre la alfombra
horizontal
mientras el alma desnuda y en llamas
se elevaba.
Catalina Cabral Spuri (Rosario, 1997) es investigadora, ensayista y poeta. Estudió Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y actualmente cursa la Maestría en Literaturas de América Latina de la UNSAM. Dicta clases en el nivel medio y en la cátedra de Fundamentos de los Estudios Literarios de la UBA.
Publicó en 2023 su primer poemario, El rugido, el destello, ilustrado por Sofía Santillán y editado por Hora Mágica. Actualmente dirige Gótico del Plata, diario dedicado a la exploración del gótico en el territorio rioplatense que en 2025 publicó su primer número, ideado y desarrollado en conjunto con la artista visual Ornella Pocetti.